
Los Orígenes del colegio se remontan hacia 1953, año en que un grupo de hermanos de la Iglesia local se reúne para dar forma a un sueño atesorado por años: abrir una escuela adventista en la ciudad, en donde sus hijos pudiesen recibir una educación cristiana. Esta iniciativa fue concretándose bajo la dirección de Ofelia de Medrano e Inés Vega, quienes tuvieron el apoyo decidido del pastor y la hermandad de la Iglesia de Iquique. Gracias a las gestiones realizadas pudieron adquirir un terreno que constaba con una casona de un piso, en donde con sacrificio, adecuaron dos salas grandes y una pequeña que sirvió de oficina. Don Miguel Bustos fue el primer director y único profesor de esta incipiente escuela.
Hacia 1956, siendo director el profesor Héctor Pontigo, la escuela tenía una matrícula 45 alumnos, en su mayoría provenientes de la Iglesia y sus alrededores. Había solo tres cursos; durante la mañana asistían el segundo y tercer año básico y en la tarde el primer año. Durante un largo período de tiempo, la escuela funcionó con cursos hasta sexto año básico. Recién, en 1980 se logra aumentar la enseñanza hasta el octavo básico. A fines de los 80 e inicio de los años 90 el establecimiento educacional recibe un fuerte impulso al crecimiento, lo que se evidencia en la compra de propiedades y en la construcción de un atractivo edificio que incorpora las líneas arquitectónicas típicas de la ciudad.
Es así como en el año 1986, se adquieren los inmuebles ubicados en Libertad Nº750, que serviría como casa del director y dependencias del colegio, y la casona de calle Céspedes y González, sitios en donde se emplaza actualmente el colegio. El año 2000, siendo director el profesor Abel Venegas Alarcón, se inician gestiones para iniciar el nivel de Enseñanza Media, ese año, se incorpora efectivamente con la apertura de dos cursos de primer año medio.
En el mes de marzo del año 2000, se inaugura oficialmente, el edificio que albergará la Enseñanza Media. Se comienza con la apertura de dos cursos de primer año medio.
